España es el único de los cinco países de este sitio cuyo organismo técnico publica un método numérico completo. Eso es lo que hace que la herramienta española tenga dos multiplicaciones donde las otras tienen una:
| Paso | Cálculo | Resultado |
|---|---|---|
| 1 | Nivel de deficiencia × nivel de exposición | Nivel de probabilidad (NP) |
| 2 | NP × nivel de consecuencias | Nivel de riesgo (NR), y nivel de intervención |
Qué implica en la práctica
- Las escalas no son lineales y eso es deliberado. El nivel de deficiencia toma valores 10, 6 y 2; las consecuencias, 100, 60, 25 y 10. La separación fuerza a que un riesgo grave no quede diluido por una exposición baja.
- El resultado es un nivel de intervención, de I a IV, y cada uno lleva asociada una expectativa de actuación. Esa columna es la útil: la cifra sin medida no vale nada.
- Los tramos no son contiguos. Los productos posibles saltan valores, así que no existe un riesgo con NR = 30. Una hoja de cálculo que interpola entre tramos está inventando.
Qué no es
No es obligatoria. Ni la Ley 31/1995 ni el RD 39/1997 imponen método alguno. El reglamento exige que el procedimiento proporcione confianza sobre su resultado y que, cuando exista normativa específica, se aplique la que ella prevea. La NTP 330 es una guía técnica del INSST, muy extendida y perfectamente defendible, pero no es derecho.
No sirve para riesgos higiénicos ni ergonómicos. Es un sistema para riesgos de accidente. Para exposición a agentes químicos, ruido o carga física hay métodos específicos y valores límite, y forzar la NTP 330 sobre ellos produce una cifra sin significado.
Y no equivale a una matriz 4 × 4 francesa o italiana. Mismo espíritu, distinto número de pasos y distintas escalas: convertir un resultado de un país al otro no tiene sentido.